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Monseñor Ezzati

El obispo de Santiago y presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Ricardo Ezzati, confirmó a “La Segunda” que efectivamente uno de los presbíteros miembros de la Unión Sacerdotal que funcionó en la iglesia de El Bosque tomó contacto telefónico con Fernando Karadima.

Dicha posibilidad quedó tajantemente prohibida en el fallo vaticano que condenó al sacerdote por abusos reiterados a menores. Ello, en el acápite donde se indica que “será preocupación del arzobispo de Santiago, de acuerdo con la Congregación para la Doctrina de la Fe, evaluar el lugar de residencia, dentro o fuera de la diócesis, de tal modo de evitar absolutamente el contacto con sus ex parroquianos o con miembros de la Unión Sacerdotal o con personas que se hayan dirigido espiritualmente con él”.

Ante las versiones de que el condenado presbítero había incumplido el fallo, “La Segunda” consultó sobre la situación al obispo Ezzati, quien a través de un mail respondió:

Es efectivo que, al saber que uno de los miembros de la Unión Sacerdotal había tomado contacto telefónico con el P. Fernando, levanté fuerte mi voz para recalcar que ello era indebido y para exigir a todos absoluta obediencia a lo establecido por la Santa Sede.

Frente a una falta de esa naturaleza, ni me hice el sordo, ni me hice el mudo. El hecho puntual constituía una falta grave, de la cual el obispo ha hecho conciencia al interesado y a todos como medida preventiva. Lo establecido por la Santa Sede sigue tal como los decretos respectivos han establecido. No se ha modificado la sentencia, ni se han dulcificado las determinaciones derivadas de ella”.

-¿Qué falta para fijar la residencia definitiva de Karadima?

-Fijar la residencia definitiva para Karadima no es tarea fácil, ya que en Chile son muy pocas las estructuras que pueden ofrecer garantías suficientes para el objetivo propuesto. De ello está consciente también la Santa Sede.

Implicancias de una “vida de oración y penitencia

-¿Qué significa, en concreto, llevar una “vida de oración y penitencia”, como lo establece el fallo vaticano?

– “Vida de oración y penitencia” implica, en primer lugar, el cultivo de actitudes espirituales y disposiciones interiores para dejarse tocar por la gracia de Dios. Significa, entre otras cosa dedicar largas horas del día a la práctica de un intenso diálogo con Dios, mirando la propia vida a la luz de su revelación, confrontando las propias opciones con las suyas, y los propios pasos con su verdad; significa emprender un camino ascético que permita el reconocimiento sincero del mal hecho, el arrepentimiento por los pecados cometidos y la reparación de los mismos, siguiendo el camino nuevo y exigente de la justicia y de reparación. En el caso del P. Karadima, la privación de libertad para establecer su residencia, la drástica limitación de sus contactos y, sobre todo, la imposibilidad de ejercer el ministerio sacerdotal, indican el camino penitencial que la Iglesia le impuso por los abusos cometidos y para entrar en el umbral de la misericordia divina.

-¿Qué labores cumplió concretamente monseñor Collazzi en Chile? Su visita fue muy reservada .

El número 24 del Decreto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Prot. 183/2010 del 24 de noviembre, “sugiere que el arzobispo de Santiago disponga, con acuerdo de la Congregación, una visita canónica a la Unión Sacerdotal del Sagrado Corazón, con la finalidad de verificar la eclesialidad de los caminos formativos y la transparencia de la administración económica”. Se trata de dos tareas bien definidas: la eclesialidad de la formación y la transparencia de la administración económica.

El obispo dedicó todas las horas disponibles para atender la misión que le fue confiada. Volverá a fines de este mes para concluir el diálogo con los miembros de la Unión Sacerdotal. Oportunamente entregará al arzobispo sus conclusiones.

-Finalmente, ¿por qué decidió visitar a Karadima el día de Navidad? ¿Se trata de una señal que se quiere dar?

-La decisión de visitar al P. Karadima nace de la naturaleza misma de la Navidad. La Navidad celebra la visita de Dios al pueblo que yacía en la oscuridad del pecado y de la condenación; manifiesta la pedagogía de Dios que se baja para levantar a los caídos.

En los días previos a la fiesta de Navidad he visitado a algunos detenidos de la cárcel de Colina; también visité a una comunidad de jóvenes que se recuperan de la droga.

(Fuente: http://www.lasegunda.com/Noticias/Nacional/2012/01/710503/Arzobispo-Ezzati-Fijar-la-residencia-definitiva-para-Karadima-no-es-tarea-facil y selección de Paloma de la Paz)

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